domingo, 9 de diciembre de 2007

Falso Control

Conozco ese sentimiento, esa sensación.
Tienes tu pequeño mundo. Tal vez no sea todo lo que tú quieres, tal vez desearías algo más, pero por ahora éste está bien, te es suficiente. Lo tienes “controlado” o al menos eso crees.

Lo malo viene cuando algo extraño o externo trastorna tú mundo. Da igual que sea bueno o malo, porque el caso es que ha llevado el desequilibrio a tú pequeño mundo.
Todo parece inestable, como si pudiera desmoronarse. Lo peor es, que es algo, que no puedes controlar y eso es lo desestabilizante, lo que más te preocupa.
Aún así intentas controlar de nuevo tu pequeño universo. Intentando excluir lo que lo desestabiliza, expulsándolo, incluso convirtiendo en malo algo bueno.
De esa manera lo único que consigues es reducir tu mundo, hacerlo más pequeño y pobre.
Hay que aprender a deshacerse de ese ficticio control, porque en el fondo, sabemos que nada es controlable, es sólo una sensación que necesitamos tener, como de que todo está bajo nuestro control.
No es así.

1 comentario:

Leticia dijo...

Creo que en cierta manera querer tener todo, más o menos "controlado" no es malo, eso nos hace estar seguros de nosotros mismo.
Lo que deberíamos intentar es que la incorporación de nuevos elementos a nuestro mundo no nos bloquee.
Para mí también es complicado y de vez en cuando intento no enfurruñarme demasiado, pero me cuesta un mundo.