lunes, 24 de diciembre de 2007

Enfrente

Cuando enfrentas tus "miedos" te das cuenta de que es mucho peor pensar en ellos que enfrentarlos.
Hoy me enfrenté (por casualidad, he de reconocerlo) a uno de ellos. Me encontré con quién no había vuelto a hablar desde hace dos años y medio, desde que dejó de haber amapolas.
Fue mejor de lo que esperaba.
Cuando algo de esto sucede, es como quitarte un peso de encima, como sacarte una espinita que tenías clavada.

3 comentarios:

la danza de la vida dijo...

muchas veces los miedos se nacen tan grandes por que los alimentamos en exeso....cuando los ponemos delante y lo vemos con los ojos de la verdad dandoles el tamaño justo que tienen y poniendolos en su lugar, el miedo suele esfumarse...un beso

jou mike dijo...

En una conocida serie actual uno de los protagonistas decía que cuando te enfrentas a uno de tus miedos, cuenta hasta diez, te darás cuenta de que el miedo ha pasado.
Eso quizás significa que los miedos son traiciones que le juega tu mente a tu ego. Pero son puntuales.

Un saludo

Bohemia dijo...

Es como quitarte un abrigo mojado y entonces...te sientes liberado...

Un abrazo